Calendario del Segundo Adviento

El Adviento es el tiempo litúrgico en el que nos preparamos para la Venida de Cristo al mundo. Por eso es una tradición antigua de la Iglesia predicar durante este tiempo no solo sobre el Nacimiento de Jesús, sino también sobre Su Segunda Venida al final del Tiempo. 

Por esta razón, te proponemos este calendario de Adviento en el que cada día encontrarás una breve frase que te ayude a estar preparado, como las vírgenes prudentes, para la próxima Segunda Venida de Cristo al mundo, esta vez como Rey y Juez.

«Yo reprendo y castigo a todos los que amo. Ten, pues, ardor y conviértete. Mira que estoy a la puerta y golpeo. Si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo. Al vencedor le haré sentarse conmigo en mi trono, así como Yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.»

Apocalipsis 3,20

«El creador de todo, que en una primera venida se presentó humilde y desapercibido para santificar a las almas, ahora viene glorioso y a plena luz; no viene en la debilidad, sino en su gloria y en su majestad, para glorificarte a ti, carne miserable.»

San Bernardo

«Por eso, también vosotros estad prontos, porque a la hora que no pensáis , vendrá el Hijo del Hombre. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien puso el Señor sobre su servidumbre para darles el alimento a su tiempo? ¡Feliz el servidor aquel, a quien su señor al venir hallare obrando así!»

Mateo 24,44

“Hoy te envío con mi misericordia a los pueblos del mundo entero. No quiero castigar a la humanidad dolida, sino sanarla, acercándola a mi Corazón Misericordioso. Uso el castigo cuando ellos mismos me obligan a hacerlo; mi mano se resiste a empuñar la espada de la justicia. Antes del Día de la Justicia, envío el Día de la Misericordia”

El Sagrado Corazón a Santa Faustina

«Mantengamos firme la confesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que hizo la promesa; y miremos los unos por los otros, para estímulo de caridad y de buenas obras, no abandonando la común reunión, como es costumbre de algunos, sino antes animándoos, y tanto más, cuanto que veis acercarse el día»

Hebreos 10,23

“El mundo os llamará fanáticos, locos y creaturas miserables; amenazarán haceros vacilar en vuestra constancia con su elocuencia engañosa. Y los tramposos intrigantes del infierno intentarán ganaros con sus astutos engaños. Luchad con humildad y silencio; combatir con las armas de las buenas obras; oración, sacrificios y con la convicción interior del deber.»

El Señor al Padre Pío

«El fin de todas las cosas está cerca; sed, pues, prudentes y sobrios para poder dedicaros a la oración. Ante todo, conservad asidua la mutua caridad, porque la caridad cubre multitud de pecados. Ejerced la hospitalidad entre vosotros sin murmurar.»

1 Pedro 4,7

“El poder de María sobre los espíritus malignos brillará especialmente en los últimos tiempos, cuando Satanás acechará su talón, es decir, a sus humildes siervos y a sus pobres hijos, a quienes ella incitará a luchar contra él. A los ojos del mundo serán pequeños y pobres, pero serán ricos en las gracias de Dios, que María les concederá abundantemente.»

San Luis María Grignion de Montfort

«Ahora, pues, hijitos, permaneced en Él, para que cuando se manifestare tengamos confianza y no seamos avergonzados delante de Él en su Parusía.»

1 Juan 2,28

«Quienes tienen en la mano las divinas Escrituras y las recuerdan con entendimiento, escaparán de la impostura. Porque verán claramente, a través de su apariencia insidiosa, su engañosa impostura, y huirán de sus manos… buscarán al Amigo del hombre con lágrimas y un corazón contrito; y Él los librará… y con su diestra salvará de sus trampas a quienes con dignidad y justicia le suplican»

San Hipólito

«Tengo la firme confianza de que Aquel que en vosotros comenzó la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús. Y es justo que yo piense así de todos vosotros, por cuanto os llevo en el corazón; pues tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del Evangelio todos vosotros sois partícipes de mi gracia.»

Filipenses 1,6

“Me inclino sobre el mundo y detengo la justicia de Dios; de lo contrario, estas cosas ya habrían sucedido. Se necesitan oración y sacrificios. Los hombres deben volver a Dios y a mi Inmaculado Corazón, mediadora de los hombres, y entonces, al fin, una parte del mundo se salvará…”

La Santísima Virgen a la Venerable Elena Aiello

«No salga de vuestra boca ninguna palabra viciosa, sino la que sirva para edificación, de modo que comunique gracia a los que oyen. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual habéis sido sellados para el día de la redención. Toda amargura, enojo, ira, gritería y blasfemia destiérrese de vosotros, y también toda malicia.»

Efesios 4,29

«Pero sobre todo siento que mi misión está a punto de comenzar, mi misión de hacer que Dios me ame como yo le amo, de dar mi pequeño camino a las almas. Si el buen Dios me concede mis deseos, mi Cielo lo pasaré en la tierra hasta el fin del mundo»

Santa Teresa de Lisieux

«Porque el mismo Señor, dada la señal, descenderá del cielo, a la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitaran primero. Después, nosotros los vivientes que quedemos, seremos arrebatados juntamente con ellos en nubes hacia el aire al encuentro del Señor; y así estaremos siempre con el Señor.»

1 Tesalonicenses 4,16

“María inició la salvación, y por su intercesión se completará. Antes de la segunda venida de Cristo, María, más que nunca, debe brillar en misericordia, poder y gracia para atraer a los incrédulos a la fe católica. El poder de María en los últimos días será muy conspicuo. María extenderá el reinado de Cristo sobre los paganos y los musulmanes, y será un tiempo de gran alegría cuando María sea entronizada como Señora y Reina de Corazones”

Venerable María de Jesús de Ágreda

«Surgirán numerosos falsos profetas, que arrastrarán a muchos al error; y por efecto de los excesos de la iniquidad, la caridad de los más se enfriará. Mas el que perseverare hasta el fin, ése será salvo. Y esta Buena Nueva del Reino será proclamada en el mundo entero, en testimonio a todos los pueblos. Entonces vendrá el fin.»

Mateo 24,11

«El mundo está en llamas: la lucha entre Cristo y el anticristo ya inició con furia, por tanto, si te decides por Cristo se te puede pedir también el sacrificio de la vida»

Santa Edith Stein

«¿Cuál no debe ser la santidad de vuestra conducta y piedad para esperar y apresurar la Parusía del día de Dios, por el cual los cielos encendidos se disolverán y los elementos se fundirán para ser quemados? Pues esperamos también conforme a su promesa cielos nuevos y tierra nueva, procurad estar sin mancha y sin reproche para que Él os encuentre en paz.»

2 Pedro 3,11

«Bienaventurados serán los que venzan al tirano entonces, pues serán presentados como más ilustres y sublimes que los primeros testigos; pues los primeros solo vencieron a sus secuaces, pero estos derribaron al propio acusador, el hijo de la perdición. ¡Con cuántos elogios y coronas, por tanto, no serán adornados por nuestro Rey, Jesucristo!”

San Hipólito

«Nadie os engañe en manera alguna, porque primero debe venir la apostasía y hacerse manifiesto el hombre de iniquidad, el hijo de perdición, el adversario, el que se ensalza sobre todo lo que se llama Dios o sagrado, hasta sentarse el mismo en el templo de Dios, ostentándole como si fuera Dios.»

2 Tesalonicenses 3,2

«Al pensar en los tormentos que serán el lote de los cristianos en tiempo del anticristo, siento que mi corazón se estremece de alegría, y quisiera que esos tormentos estuviesen reservados para mí…»

Santa Teresa de Lisieux

«No se turbe vuestro corazón: creed en Dios, creed también en Mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; y si no, os lo habría dicho, puesto que voy a preparar lugar para vosotros. Y cuando me haya ido y os haya preparado el lugar, vendré otra vez y os tomaré junto a Mí, a fin de que donde Yo estoy, estéis vosotros también»

Juan 14,1

“A este nivel universal, si llega la victoria, la traerá María. Cristo vencerá a través de Ella porque quiere que las victorias de la Iglesia, ahora y en el futuro, estén ligadas a Ella…”

Juan Pablo II

«Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre , y entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con Poder y gloria grande. Y enviará sus ángeles con trompeta de sonido grande, y juntarán a los elegidos de Él de los cuatro vientos, de una extremidad del cielo hasta la otra”

Mateo 24, 30-31

“Sí, vengo pronto”.

¡Así sea: ven, Señor Jesús!

La gracia del Señor Jesús sea con todos los santos. Amén.”

Apocalipsis 22,20